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Anexos

Los aportes del investigador Hildo Pinilla Rodríguez

Lo siguiente son extractos del libro “Pan de Azúcar: Historia de una localidad campesina de Coquimbo”, inédito, y perteneciente a don Hildo Alfredo Pinilla Rodríguez.

La trashumancia como factor en la creación de espacio en Pan de Azúcar

La trashumancia[1] fue configurando huellas peatonales de la presencia humana y de animales, generando caminos, entre ellos el camino principal de Pan de Azúcar (Camino Real) que permitió el acceso desde y hacia centros costeros y cordilleranos aledaños o alejados (paralelo a la actual carretera,). Sus llanos facilitaron el desplazamiento en huellas y posteriores caminos aptos para recuas, carretas y otros medios de transporte de personas y cargas, incluyendo lugares de residencia, estadía y cultivos domésticos. Los Llanos de Pan de Azúcar permitieron generar centros agrícolas. Los cerros aledaños no sólo configuraron un paisaje único, también han estado presente en ellos las faenas mineras[2]. Según la Guía Universo, entre los años 1925 y 1926 existía en Pan de Azúcar 22 minas, 2 minas en El Peñón, 72 minas en Tambillos en total 96, si se suman 19 Minas de Andacollo (Poniente), totalizan 115 centros mineros. Ello permitió la incorporación del transporte ferroviario. Además, debe incluirse la crianza de ganado menor que la conectaba con otras localidades. Esta trilogía de paisaje cultural: caminos, cerros, llanos, necesita a juicio de los vecinos una nueva y amplia visión social integradora.

Los orígenes del sector en la documentación.

Según Gastón Castillo y Hernán Cortés (2003), en los siglos XVII y XVIII (1600-1700) mencionan que “hubo una gran estancia que abarcaba Pan de Azúcar, Tambillos, La Cuarta (sic) (¿La Cuesta?), Pejerreyes y Matancillos (¿Maitencillo?), figurando como propiedad de Pedro Cortés de Zabala, primer Marqués de Piedra Blanca y Huana”. Sin embargo, se debe tener presente lo siguiente, al contraer matrimonio con María Bravo de Morales[3], era esta última quien poseía las tierras de Tambillo (sic) y Matancilla, La Estancia de la Cuesta y la Posesión de Pan de Azúcar al otro lado de la Cuesta. [4] Posteriormente, producto del surgimiento de comunidades agrícolas como Majada Blanca y Quitallaco se produce una fusión con lo que habían sido las antiguas heredades coloniales de Pan de Azúcar y Tambillo.

Complementando lo anterior, el Alférez Diego de Morales de Ávila, vecino y natural de La Serena, declara en un testamento del 12 de agosto de 1656 como sus bienes la chacra Culcatán, una estancia llamada Los Tambillos del Inga, otra chacra llamada La Isla, una estancia llamada El Panul y la Estancia Guachanalumi (Huachalalume), que estaba detrás del Cerro Grande. [5]

Según la descripción anterior, y teniendo en cuenta la distribución de mercedes de tierras, se hace referencia en el período colonial a Pan de Azúcar como posesión[6] incluyendo las estancias y otros predios mencionados. Oficialmente, Pan de Azúcar fue reconocida como Subdelegación del Departamento de Coquimbo, por el Decreto Supremo N° 185 del 31 de octubre de 1866, siendo presidente José Joaquín Pérez. Esta creación administrativa fue confirmada por la Ley de Municipalidades el 22 de diciembre de 1891, como la 5ta Subdelegación de Pan de Azúcar, siendo la 6ta la de Tambillo y la 7ma Andacollo.

Más allá de las consideraciones sobre su condición adminitrativa oficial[7], el sector de Pan de Azúcar se delimitó en forma general tomando en consideración la distribución territorial como Comuna y Subdelegación específicas, subdividida en tres secciones iniciales (Cerrillos-Huachalalume y Santa Ana), ello explica, entre otros factores, lo que posteriormente fueron las haciendas, fundos y estancias de la localidad anteriores al proceso de parcelación y asentamiento.

Al norte, la Quebrada de Huachalalume y Peñuelas que la separa de la subdelegación de La Pampa y el cordón de cerros que sigue hasta Punta de Martínez, separándolas de las de Algarrobito y Saturno; Al sur, la Quebrada de Martínez, que la separa de la Subdelegación Sexta de Tambillos; al poniente, la “Ceja” de La Cantera que la separa de la 3ª Subdelegación del Puerto; y al oriente, el cordón de cerros de Huachalalume, por las lomas de las “vetas de Quija”, siguiendo el cordón de cerros de las estancias de Cruz de Cañas y Martínez, hasta caer a la Quebrada del mismo nombre.

Estas tres subdivisiones se las denominó distritos (León Gallo, 1919), los que se detallan a continuación:

1) Huachalalume: Limitará al Norte, por la Quebrada de Peñuelas y el Portezuelo de Huachalalume, que lo separa de la Subdelegación de La Pampa, del Departamento de La Serena; al Sur, por el lindero divisorio de la Hacienda Santa Ana de propiedad de don Ramón Solar; al Poniente, por la Ceja y Puntilla de la Cantera que está inmediata al puente del Canal de La Herradura (Canal de Coquimbo), y que lo separa de la Subdelegación Tercera, y al Oriente, por el cordón de cerros de Huachalalume, límite de la subdelegación (León Gallo, 1919).

2) Santa Ana, limitará: al Norte por el lindero divisorio de la Hacienda denominada Santa Ana (recuérdese que se está delimitando un distrito), y por la de Santa Elena de propiedad de don Joaquín Amenábar, que lo separa del Distrito N° 1; al Sur por el deslinde de la Hacienda El Cerrillo sic, de propiedad de doña Carmen Varela de Mery, límite del Distrito N° 3; Al oriente Por la Puntilla de Huachalalume y cordón de cerros de Cruz de Caña, que lo separa de la Subdelegación de Algarrobito; al Poniente, por el cordón de cerros de la Estancia Majada Blanca, de propiedad de los Accionistas del Canal de Bella Vista sic que los separa de la Cuarta Subdelegación (León Gallo, 1919).

3) Cerrillos, limitará: Al Sur por la Quebrada de Martínez que lo separa del Distrito N° 1 de la Subdelegación de Tambillos; al Norte, por la Hacienda denominada Cerrillos sic inclusive, de propiedad de doña Carmen Varela Mery: y el cordón de cerros de La Aldonsa, que lo separa de la Subdelegación de Saturno; al Poniente, por el cordón de cerros del Rincón del Sauce y de Barriales, que lo separa de la Subdelegación Cuarta de Guayacán. Y, al Oriente, por el cordón de cerros de Martínez hasta caer en la Quebrada del mismo nombre (León Gallo, 1919).

A las haciendas, fundos y estancias del sector Pan de Azúcar, por el oeste le eran aledaños los fundos de Peñuelas. Además, según Decreto Supremo de 1838 se autorizaba la construcción del Canal Bellavista, lo cual en rigor fue sólo una prolongación. Manuel Concha alude a este canal, entre otros, en relación a visita de Ambrosio O’Higgins en 1792. Los primeros objetivos se incrementan, al exigir 1833 dotar de agua de riego a los predios agrícolas de La Serena y Pan de Azúcar, más agua para consumo de sus habitantes.

Basados en el extraordinario registro de Juvenal Valenzuela, la localidad de Pan de Azúcar presentaba la siguiente distribución de predios agrícolas y mineros en 1927. Desde el norponiente, el orden general de las propiedades era así:

  1. Fundo Santa Inés, cuya propietaria era la señora Inés Gríebell de Griersson. Tiene una superficie de 400 hectáreas, de las cuales 200 Hectáreas son regadas. Avalúo municipal $ 405.000. Cultivo de Alfalfa, pasto seco. Siembra de trigo blanco, chacarería, especialmente maíz, papas, Lechería. Crianza de vacunos, caballares y ovejunos. Estación más próxima, Pan de Azúcar (Cerrillos).
  1. Hacienda Corazón de Jesús y de María. Uno de los primeros propietarios fue don Bernabé Cordovéz sic, la sucesora fue la señorita Rosario Castro A. Quien solicitó al obispo de la época Florencio Fontecilla Sánchez[8] autorizara instalar una imagen de la Virgen María en la cúspide del cerro Pan de Azúcar, e ir en procesión hacia el lugar a rendirle devoto homenaje. Con una superficie de 371 hectáreas regadas, con 12 pulgadas[9], del canal Bellavista, derivado del río Coquimbo (Elqui). Avalúo municipal S 450,000. Cultivos: Cebada cervecera, maíz, trigo, chacarería en general: Papas, porotos verdes, zapallos, sandías, melones, etc. Lechería con 90 vacas holandesas era destinada al consumo en Coquimbo. Enfarda alfalfa con una producción media de 7 mil quintales métricos. Mantiene una engorda de 150 animales vacunos, en el año agrícola. Crianza de ganado lanar de 600 cabezas. Ubicada a 9 kilómetros de la Estación Cerrillos (Ferrocarril de Coquimbo – Ovalle). Actualmente está en construcción un Silo King con capacidad para 360 toneladas. Tiene buenas casas habitación galpones. 3 bodegas y 24 casas para inquilinos. La hacienda fue administrada por Alfredo Solar Vicuña.
  1. Fundo Santa Elena. Heredado de una familia española lo obtiene Benjamín Amenábar Cordovez. Luego de su fallecimiento fue propietaria la señora Filomena Varela de Amenábar y sus dos hijas Laura y Rebeca, esta última pasa posteriormente a ser dueña y es administrado por su hijo Guillermo Portales Amenábar. La superficie es de 2.174 hectáreas de las cuales 790 hectáreas son regadas. Arrendada posteriormente a Guillermo Portales Vicuña. Avalúo $ 800.000. Cultiva de trigo blanco, cebada forrajera. Chacarería especialmente papa. Lechería se ordeñan 120 vacas diarias, leche que se destina a la fabricación de mantequilla. Crianza de vacunos y ovejunos. Tiene un huerto frutal de: manzanos, nogales, naranjos. Estación más próxima Pan de Azúcar. Tiene buenas casas habitación. Capilla para servicio religioso de los inquilinos. y otros edificios necesarios. Este fundo incorporaba tierras que por el lado sur oeste de Pan de Azúcar limitaba con la Cantera, parte de este fundo incluía los terrenos en los cuales está ubicado el Club de Campo Pan de Azúcar de La Cantera. Esta realidad facilitaba la incorporación de personal en labores agrícolas, mineras y crianceras entre ambas localidades.
  1. Fundo Santa Ana. Fue de propiedad de Ramón Solar, quien lo vendió a Juan Muñoz, luego pasó a poder de sus hijos: José Fidel y Miguel Muñoz. Posteriormente lo adquirió mediante remate Benjamín Amenábar (1905). Luego lo heredó doña Laura Amenábar Varela. Posee una superficie de 824 Hectáreas, de las cuales 550 hectáreas son regadas con el canal Bellavista del río Coquimbo. Arrendada a Guillermo L. Brown Carvallo. Los productos que se cosechan son: Trigo candeal, 300 quintales. Cebada forrajera 1,200 quintales métricos, maíz amarillo, con producción media de 400 quintales m. Papas 2.000 sacos. Alfalfa se enfardada para alimentación de animales de la hacienda. Crianza de vacunos, 500 animales. Ovejunos 500 cabezas. Tiene un huerto frutal: naranjas, peras, limones, nueces, tunas en plena producción. Hay bosques de eucaliptus, encinas, pinos, etc. Ubicado a 3 kilómetros de la estación Cerrillos. Tiene casa habitación de dos pisos. Bodegas, galpones de lechería y 25 casas de inquilinos, (con techo de zinc, de 2 piezas). Lechería. Se ordeñan 100 vacas, leche que se vende en Coquimbo.
  1. Fundo El Escorial, propietaria Margarita Illanes. Tiene una superficie de 180 hectáreas totalmente regadas por el canal Bellavista. Cultiva: cebada y maíz. Este fundo trabaja en conjunto con el Fundo Venus, son colindantes. Ubicado a 1 kilómetro de la Estación Cerrillos (hacienda El Retiro). Tiene una casa habitación para el mayordomo. Posteriormente por liquidación de la Sociedad, Edmundo Illanes, pasó a poder de Eduardo Villá y Luís Tagle.
  1. Hacienda El Carmen. Heredado por Juan Illanes. A su muerte sus hijos dividieron la hacienda en tres partes: El Escorial para la hija Margarita Illanes Cisterna; Venus para Manuel Domingo Illanes Cisterna y El Carmen para Luís Segundo Illanes Cisterna. Este fundo fue vendido, por los herederos de Luís Segundo Illanes C., a don Gabriel Coll. La superficie es de 223 Hectáreas. El 20% totalmente regada. (Derecho de agua 6 pulgadas 6 líneas).Avalúo municipal $ 294.000. Siembra de trigo, cebada, maíz, frejoles y papas, etc. Lechería. Ordeña 70 a 80 vacas diarias. Leche para elaboración de mantequilla en panes. Crianza de vacunos 300 animales mestizos. Crianza de chanchos. Ubicada a 3 kilómetros de la Estación Cerrillos. Tiene cómodas casas habitación bodega de 2 pisos y las casas para inquilinos y Huerto frutal. Al fallecer Gabriel Coll, lo hereda Ana Coll Zepeda, quien lo arrienda a la firma Coll Hnos.

7.- Fundo Venus, Propietario Manuel Domingo Illanes Cisterna, a su fallecimiento quedó en poder de la Sucesión Illanes Abott. Al dejar de existir la señora Amalia Abott Valdés viuda de Illanes, el fundo se dividió en seis partes correspondiendo una parte a cada hijo. Su superficie es de 374 Hectáreas regadas por el canal Bellavista y vertientes propias. Sin avalúo. Se dedica a la lechería, ordeña 70 vacas mestizas holandesas, para fabricación de mantequilla. Se cultiva Alfalfa en colizas, con una producción de 5.000 quintales, cebada forrajera, maíz, papas amarillas, con producción de 3,000 sacos. Posee un Silo King de 360 toneladas. Crianza y engordas de vacunos 370 cabezas. Crianza de chanchos. Ubicado a 1 km de la Estación Cerrillos. Nueva Habitación de concreto armado. Bodega y 22 casas de inquilinos. Plantaciones de acacias, álamos y bosques de eucaliptus.

8.- Hacienda Santa Amalia. Esta hacienda es producto de subdivisión predial, de Hacienda Santa Ana y Majada Blanca. Ello queda en evidencia en el Proyecto de Parcelación Santa Amalia: Al aprobarse el estudio de División de Derechos de Aprovechamiento de Agua de la expropiación de los predios “Hijuela Nº 3” del Fundo Majada Blanca y parte de la “Hacienda Santa Ana”, ubicados en la comuna de Coquimbo, por medio de Resolución Exenta Nº 1264, con fecha Santiago 03 de octubre de 1985. Los derechos de aprovechamiento de agua corresponden a 5,99 acciones del río Elqui por el canal Bellavista, que incluye el 82,14% de la Quebrada El Culebrón por el canal El Solano y 17,86% de las aguas proveniente de la Quebrada Culebrón, las que se distribuyen en 5 parcelas y 5 sitios. No posee resoluciones que modifican.

09.- Fundo San Antonio de propiedad de Antonio Mery, a su muerte pasó a poder de sus hijos Aníbal, Luís y Juan de Dios Mery. Al fallecer Aníbal y Juan de Dios, quedó como dueño absoluto Luís Mery. Quien lo hereda es su esposa María Román de Mery e hijos (Hugo, Gustavo, Luís, María Inés Mery Román). Superficie de 310 hectáreas planas regadas con el canal Bellavista. S 506.000.           Dedicado especialmente a la lechería, se ordeñan unas 100 vacas diarias, leche que se utiliza en la fabricación de mantequilla panificada. Crianza y engorda de vacunos. Siembra de trigo cebada, maíz, pasto alfalfa. Algunos de los deslindes de potreros tienen plantación de álamos. Ubicado a 1 kilómetro de la Estación Cerrillos del Ferrocarril Longitudinal Norte. Tiene casas habitación, galpones de lechería. y de granos, 5 bodegas y 40 casas para inquilinos de material sólido, techadas con zinc, construidas hace poco tiempo.

10.- Fundo Santa Filomena, Por testamento de la señora Isabel Varela, heredó en favor del Obispado de La Serena, quienes arriendan la propiedad a Edmundo Illanes. Posee 330 Hectáreas de las cuales 90 Hectáreas son regadas. Se arrienda a Clorindo Aguilera. Su avalúo municipal es de $ 193.000. Se dedica al cultivo de trigo blanco, cebada forrajera. Chacarería. Especialmente papas, tomates. Mantiene 50 Hectáreas alfalfadas, para crianza de ganado y lechería. Ubicado a 2 kilómetros de la Estación Cerrillos. Tiene regulares casas de habitación y casas de inquilinos.

11.- Fundo El Retiro. Propietario don Santiago Castro (1888), quien vendió sus derechos en subasta pública a Higinio Ripamonti[10] (descendiente de Higinio Ripamonti Vigil: Oriundo de La Coruña España 1841). En un Proceso de herencias, Jorge Ripamonti Huici fue su último administrador propietario. Este fundo tiene una Superficie de 1.367 hectáreas, de las cuales 350 son regadas por el canal Bellavista. Posee buenas casas habitación, Galpones lechería, bodegas y 25 casas para inquilinos. Su avalúo es de $ 750.000. Dedicado a la Lechería, se ordeñan 130 vacas, esta leche se destina a la fabricación de mantequilla y a la venta directa como producto de ordeña. Se siembra trigo, cebada y maíz, además de la crianza y engorda de vacunos y lanar. Unas 800 cabezas. Se cultiva alfalfa. Las casas se ubican a unas ocho cuadras de la Estación Cerrillos.

12.- Hacienda Cerrillos. Propietaria Rosa Zorrilla[11] de Vicuña. Posee una Superficie de 1.416 hectáreas de las cuales son regables 800. Además de una Estancia de 15,000 hectáreas aproximadamente. Avalúo S 800.000. Dedicada a crianza de ganado lanar (2.000 cabezas] y crianza de vacunos mestizo unas 1.200 cabezas, ordeña unas 140 vacas, leche que se destina a fabricación de mantequilla lo que se panifica (20 libras diarias). Siembra de trigo cebada cervecera, maíz. Alfalfa 7.000 qqm[12]. Fardos de embarque. Tiene plantaciones de eucaliptus (2 bosques de 8 hectáreas. Pan de Azúcar A 3 kilómetros de la Estación Cerrillos. Alamedas de álamos. Tiene buenas casas, establos y 25 casas de inquilinos de material sólido.

13.- Nueva Vida (Estancia familia Calleja. Este predio era considerado de secano hasta el período posterior al proceso de parcelación y asentamiento, el cual en la actualidad ha pasado a otros propietarios. 

  1. Estancia El Sauce J.J. Mac Auliffe. Pan de Azúcar. Superficie de 4.700 hectáreas, tiene una vertiente de agua en la cual se riegan 8 hectáreas, todas empastadas. El Avalúo municipal es de $ 30.000 los demás terrenos son tipo secano útiles en sementeras de rulo o secano, son utilizados en años lluviosos; cosecha de trigo y cebada. Terreno de pastoreo. Producción de leña en sector La Apatita. Tiene buenas casas habitaciones, posesiones para inquilinos, corrales para ganado. Estancia cerrada con pircas y alambres de púas.
  1. Estancia Tambillos (El Tambillo) de J.J. Mac Auliffe. Extensión aproximada de 2,500 hectáreas planas y una 3.000 de cerros. Avalúo S 100,000. Sus Terrenos dedicados a la crianza de ganado menor y sementeras de rulo. Posee algunos terrenos con huertos y árboles frutales.El pueblo de Tambillo se encuentra dentro de la estancia. Con estación de ferrocarril, al sur del pueblo, Distante del puerto de Coquimbo 38 kilómetros.
  1. Estancia Las Cardas. De Enrique Ripamonti. Tiene una Superficie 8.000 hectáreas. Avalúo $ 100,000. Dedicada a la crianza de animales con pastos naturales. Talajes. Venta de leñas y plantaciones de euculiptus. Tiene un tranque con capacidad para regar 60 hectáreas dedicada a plantación. Ubicado en la misma Estación Las Cardas (Ferrocarril Longitudinal Norte). Casas habitación, bodegas y posesiones de inquilinos.

17.- Estancia El Sauce (Las Barrancas Alberto Bonilla Piña 3,000 hectáreas. Avalúo municipal $120,000.

18.- Estancia Lagunillas de Eduardo Villa Ch. Superficie 7.047 hectáreas, de las cuales 47 hectáreas son regadas. Firma Álvarez, Villa Hermanos $ 270.000. Se dedica especialmente a la crianza de animales vacunos, ovejunos y cabríos, contando con pastos naturales para su alimentación. Siembra trigo candeal, más o menos 16 hectáreas. Estación más próxima por el oriente, Andacollo.

Además de los predios aludidos. Dentro de los límites de la Comuna de Coquimbo se encuentran las siguientes estancias:

  1. Estancia Talca. Propietaria, Sucesión de don Víctor Marín 1,000 hectáreas. Su avalúo es S 10.000.
  1. Estancia La Punta. Propietario Eduardo Villá Ch. 2.890 Hectáreas. Arrendada a la Sociedad Álvarez – Villa Hermanos. Avalúo $ 50,000.
  1. Estancia La Cortadera. Propietario M. Orozimbo Pinto y Cia. Superficie 1.000 Hectáreas. Avalúo municipal $ 72.000.
  1. Estancia El Manzano. Propiedad de la Comunidad del Manzano. Superficie: 6,000 hectáreas. Avalúo S 100,000.

Estas dos últimas, actualmente corresponden administrativamente a la comuna de Andacollo.

 

ORIGEN DEL DENOMINATIVO PAN DE AZÚCAR[13] 

 Las personas de la localidad de Pan de Azúcar muestran un sello campesino especial, son generosos, trabajadores, forjadores de su tierra. En los Llanos de Pan de Azúcar se ha gestado un desarrollo comunitario significativo, convirtiéndose  en presencia activa genuina de lo rural y de la ruralidad nortina y en particular de Coquimbo.

La denominación de Pan de Azúcar según la tradición del lugar, y otros aportes, tendría varias acepciones. Entre ellas, desde la perspectiva de la repostería, algunos vecinos hacen referencia a un pan dulce, confeccionado por la familia de don Avelino Gallardo, quien además era criancero y apicultor connotado. Se reconoce en sus hijas Adriana y Josefa la elaboración de productos dulces y salados. Vivían en Santa Inés, allí elaboraban tortas, queques y variados dulces que le dieron fama. Sus clientes eran, entre otros, vecinos, arrieros, campesinos, comerciantes y viajeros, que en su deambular, hacia o desde Coquimbo, La Serena, Andacollo y alrededores, al pasar por esta localidad adquirían estos productos para degustarlos en el lugar, o llevarlos como presente a sus hogares.  No se dispone de mayores antecedentes al respecto, puesto que no se han encontrado documento o recetas de la gastronomía regional, donde se aluda la denominación Pan de Azúcar a esta particular especie alimentaria; no obstante se encuentra el concepto de pan dulce, al cual se le espolvorea azúcar granulada.

Un segundo origen atribuido para la denominación Pan de Azúcar, está relacionado con la forma inicial de los cubos de azúcar, los cuales en la actualidad tienen forma prismática, sin embargo, en su confección original estos trozos de azúcar poseían forma cónica. Esta referencia, histórica de la forma en que se ha expedido el azúcar, incluye desde granulada hasta en la forma de lo que denominaban comercialmente panes de azúcar, terrones de azúcar o azúcar en cuadros (forma prismática), alusión popular y cotidiana a esta forma de elaboración de este endulzante.

Según antecedentes bibliográficos encontrados en el Museo Arqueológico de La Serena y relacionados con la historia del Norte Chico (1860–1870), se alude el término al cerro Pan de Azúcar por su forma cónica, similar a los panes de azúcar iniciales, como asociación al concepto de Pan de Azúcar nortino. Hoy este cerro recibe el nombre de Cerro de La Virgen, y todo el sector la denominación de Pan de Azúcar, Llanos de Pan de Azúcar o Los Llanos.

En el año 1795 los hermanos Heuland hacen referencia a la localidad y al cerro aludido como Pan de Azúcar: “partimos de Coquimbo el 17 de marzo (1795) a Punitaqui, que está al Sur distante 32 leguas (183 kilómetros); a distancia de un par de leguas, y pasando por un cerrito llamado Pan de Axúcar (sic), por ser de esta figura, se halla según la voz pública otra piedra sonora, que es un trozo de granito común y en este parage (sic), se encuentran muchísimos de la misma laya, que son derrumbes de cerros inmediatos, de manera que aquí habrá muchas piedras sonoras, pero no hay que hacerlas caso”.

Tadeo Haenke, naturalista, botánico, zoólogo y geólogo checo germano hablante, de Bohemia (hoy República Checa) se apoya en la relación de Antonio Pineda[14] comenta: “…nuestro digno amigo el difunto don Antonio Pineda[15] la relación del viage (sic) que hizo desde Coquimbo a Punitaqui este benemérito oficial e instruido naturalista. Empieza así (…) Atravesando hacia el Oriente la llanada (La Cantera) que cerca la bahía se encuentra una colina en Pan de Azúcar con punta de roca “granitosa”. Inmediatas a esta se elevan otras más pequeñas hasta que insensiblemente degeneran en el llano (…) En éste y detrás de la primera colina se halló una gran bola de granito de 8 varas de diámetro (6.68 m), compuesta de capas concéntricas, y tiene la propiedad que si un espectador se coloca en un extremo y otro al contrario, oyen recíprocamente el más pequeño golpe que den. Esto prueba aquella verdad física que el menor choque o voz hace mover las mayores masas”.

 

 

Continúa: “Sobre esta piedra tiene el vulgo varias ridículas supersticiones: la llama la Piedra del Toque, y le han hecho algunos ahugeros sic para que apliquen el oído” sic. Se refiere a la denominada Piedra del Tope.

Esta voluminosa roca, además de ser una fuente inagotable de relatos tradicionales de la localidad, donde se incorpora la presencia y lucha entre el bien y el mal, representados por la Virgen María quien protege a Pan de Azúcar del maligno rival el diablo, cuyo furor hizo desbarrancar del cerro esta roca, quedando impreso su pie en la piedra al propinarle feroz patada, marca que puede ser observada hasta el presente.

Alfonso Coll (español), descendiente de una familia propietaria y arrendataria de fundos y haciendas en la provincia de Coquimbo, aprovechó las ventajas de esta roca y buscó una funcionalidad construyendo un estanque para agua sobre ella. Así dotó de agua potable su casa, que se encontraba cruzando el Camino Real, mediante una cañería aprovechando el desnivel y posición de su casa en la otra vereda.

Otras alusiones a la denominación Pan de Azúcar

Alejandro Soffia V (2001). Sostiene: “Pan de Azúcar: Aldea, provincia de Elqui, debe su nombre al cerro Pan de Azúcar en cuyas cercanías está asentada, el que a su vez lo debe a su forma sobresaliente y redondeada como un tipo de pan y al color blanco que insinúa estar rociado de azúcar, sin embargo su color lo ha tomado de las fecas de los miles de pájaros que se han posado en él a través del tiempo. Topónimo asociado: cerro. (29° 59’ Lat. S. 71° 06’ Long O)”. [16]

Al respecto debemos aclarar lo siguiente, ya hemos aludido y justificado la denominación de Pan de Azúcar, respecto del cerro y el lugar. Destacamos su forma cónica similar a los antiguos panes de azúcar. Además, se puede verificar in situ que el color del cerro no es blanco, ni se puede asociar a fecas de aves. Las observaciones en el lugar, por más de medio siglo, no muestran esas evidencias aludidas por Soffia, no obstante que la flora y fauna de ese cerro ha sido abundante y variada por estar cercana a una quebrada, las aves utilizaban, arbustos y árboles para dormir o nidificar, incluyendo bosques cercanos.

En la actualidad esta realidad de antaño ha sufrido una depredación desastrosa, incluyendo la influencia derivada de las instalaciones de antenas de radiotelefonía, que lejos de embellecer un patrimonio natural, lo ha devastado, en forma similar al Cerro Grande de La Serena.

Además de los comentarios referentes a la denominación Pan de Azúcar y sus posibles orígenes, se ha considerado significativo aludir el aporte tradicional de Brasil y México, como una fuente importante a tener en consideración.

Pan de Azúcar – Brasil. En este país existen varias versiones históricas respecto al origen del nombre Pan de Azúcar. Según el historiador Vieira Fazenda, los portugueses le han nombrado así porque durante el apogeo del cultivo de la caña de azúcar en Brasil (siglos XVI y XVII), tras el machaqueo de la caña y el hervor y purificación de su jugo, ponían los bloques de azúcar en una fuente de barro cónica para su traslado a Europa. A esa fuente le decían “pan de azúcar”. La similitud del peñasco carioca con esa fuente de barro puede haber originado su nombre. La peña o roquerío ha tenido, cronológicamente, los siguientes nombres: “Pau-nh-açuquã” de la lengua Tupi (Guaraní), dado por los Tamoios[17], los primitivos habitantes de la Bahía de Guanabara, significando “morro alto, aislado y puntiagudo”; “Pot de beurre” dado por los franceses invasores del primer momento; “Pão de Sucar” dado por los primeros colonizadores portugueses; “Pot de Sucre” dado por los franceses invasores del segundo momento. Ortográficamente, según la anterior ortografía de Lengua Portuguesa, “Pão de Assucar” era con “ss”.

El nombre Pan de Azúcar se generalizó en la segunda mitad del siglo XIX, cuando en Rio de Janeiro se recibió las misiones artísticas del dibujante y pintor alemán Johan Moritz Rugendas y del artista gráfico francés Jean Baptiste Debret, quienes en excelentes dibujos y grabados, exaltaron la belleza del Pan de Azúcar brasileño.

En lo culinario, según Cocina moderna, (2016). Pan de azúcar es un pan dulce, tipo bollo confeccionado en la cocina tradicional. Una receta moderna de pan dulce , de menor dulzura del casero, lo recomienda para desayunos y meriendas, como pan tipo brioche enriquecido con aceite de oliva virgen extra en reemplazo de utilizar mantequilla.

 

Pan de Azúcar en México. El Pan de Muerto, es para los mexicanos un verdadero placer, tiene su origen en la época de la Conquista, inspirado por rituales prehispánicos, y hoy es uno de los componentes más importantes de las ofrendas dedicadas a los Fieles Difuntos. Las poblaciones mexicanas especialmente del centro y sur del país han tenido un gusto particular por ese pan de fiesta, pan dedicado a los difuntos que regresan a reencontrarse con sus familias el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre. De acuerdo con la tradición de “Día de Muertos”. La motivación para la elaboración de un pan especial para el caso se remonta a la época de los sacrificios humanos. A la llegada de los españoles a la Nueva España (México) en 1519, era un ritual en el México prehispánico, según esta tradición se ofrendaba una princesa a los dioses, y su corazón aun latiendo se introducía en una olla con amaranto[18] y después quien encabezaba el rito mordía el corazón en señal de agradecimiento a una deidad. Los españoles rechazaron ese tipo de sacrificios y elaboraban un pan de trigo en forma de corazón bañado en azúcar pintada de rojo, simulando la sangre de la doncella. Así surgió el pan de muerto. José Luis Curiel Monteagudo, en su libro “Azucarados Afanes, Dulces y Panes”, comenta: “Comer muertos es para el mexicano un verdadero placer, se considera la antropofagia de pan y azúcar. El fenómeno se asimila con respeto e ironía, se desafía a la muerte, se burlan de ella comiéndola”.

Otros historiadores han revelado que el nacimiento de ese pan se basa en un rito que hacían los primeros pobladores de Mesoamérica a los muertos que enterraban con sus pertenencias. En el libro “De Nuestras Tradiciones” se narra la elaboración de un pan compuesto por semillas de amaranto molidas y tostadas, mezclado con la sangre de los sacrificios que se ofrecían en honor a Izcoxauhqui, Cuetzaltzin o Huehuetéotl.  También hacían un ídolo de Huitzilopochtli de “alegría”, al que después encajaban un pico y, a manera de sacrificio, le sacaban el corazón en forma simbólica, pues el pan de amaranto era el corazón de ídolo. Luego se repartían entre el pueblo algunos pedazos del pan para compartir la divinidad. Se cree que de allí surgió el pan de muerto, el cual se fue modificando de diversas maneras hasta llegar al actual.

El pan de muerto tiene un significado, el círculo que se encuentra en la parte superior del mismo es el cráneo, las canillas son los huesos y el sabor a azahar es por el recuerdo a los ya fallecidos. Esos panes son clasificados de la siguiente manera: Antropomorfos, son aquellos que representan la figura humana; Zoomorfos, aquellos que tienen figura de animales como aves, conejos, perros, mariposas, alacranes y peces, entre otros. Son característicos de Tepoztlán, Mixquic e Iguala de Telolapan.Fitomorfos, son representaciones de vegetales diversos como árboles, flores, enramadas, etcétera; y Mitomorfos, aquellos en que la forma no se identifica como figura humana, vegetal o animal, sino que representan seres fantásticos. La celebración de los difuntos se convierte así en un banquete mortuorio dominado por alimentos y flores de color amarillo (el color de la muerte para las culturas prehispánicas), como el cempasúchil (flor de veinte pétalos), los clemoles (platillo de la gastronomía tradicional mexicana), las naranjas, las guayabas, los plátanos, la calabaza y el pan característico de la ocasión.

Desarrollado lo concerniente a la denominación de la Localidad de Pan de Azúcar, aludiremos otros aspectos considerados de interés.

Referentes geográficos. La ubicación de esta localidad en Coquimbo la definen las siguientes coordenadas: Latitud: -30 Longitud: -71.3167. Esta localidad se encuentra aproximadamente a unos seis kilómetros al nororiente del puerto de Coquimbo, Por el norte deslinda con Tierras Blancas, San Ramón y Huachalalume. Por el oriente con la localidad de Huachalalume, en la actualidad incluye territorialmente Las Cardas, El Peñón, Las Barrancas y Tambillos, adyacente por el sur oriente con el límite territorial de la provincia de Limarí, que conforman las serranías y Cuesta Las Cardas, y esta localidad, además de Las Barrancas y un cordón serrano que le separa de Lagunillas, y por el oeste La Cantera Alta.(Puente del Canal de Coquimbo o de La Herradura).

Este sector, hasta a la década del 50 del siglo XX, mostraba una configuración productiva y actividad laboral muy diferente a la realidad actual. Poseía cierta estabilidad y proyección en el manejo productivo de las haciendas, fundos y estancias. Satisfacía gran parte de las necesidades del mercado agrícola y lechero regional, incluyendo sus derivados lácteos de alta calidad, como queso y mantequilla. Ello permitía una búsqueda de posesionar todos sus productos, en el Norte de nuestro país, y también en Santiago.

En lo social, Pan de azúcar como comunidad rural, en su origen sufría la dicotomía actitudinal de ruralidad versus urbanidad, con privilegios sociales de lo urbano. Con este criterio desafortunado, la ciudad era sinónimo de cultura progreso y desarrollo y el campo su opuesto. El menosprecio, en el marco de la ignorancia y prejuicio citadino, en Chile y en nuestra Región pervive y se manifiesta de diversos modos, entre otros, la actitud de menoscabo respecto del campesino, los pueblos originarios, y los pobres.

Desde la perspectiva de sus centros de abastecimientos de lo cotidiano además de lo comunicacional, Pan de Azúcar disponía a principios del siglo XX (1919), de los siguientes locales de comercio menor. Tomando en cuenta la relación comercial con el Puerto de Coquimbo, en éste existía un depósito de carbón de piedra y venta de cal de propiedad de Mac Auliffe J.J. ubicada en calle Aldunate s/n (este comerciante era propietario de predios en el Sector, La Herradura, La Cantera y Pan de Azúcar).

Desde Pan de Azúcar, los proveedores de ganado eran Gabriel Coll, José Díaz, Emilio Figueroa, Tulio Illanes, Lucas Guerra, Manuel Pacheco, Ismael Rivera, Roberto Villalón, José Zambra. En Tambillos habían diez Tiendas de Baratillos; un teléfono público, un billar y una carnicería. El Peñón disponía de una Casa de Pensión, un Restaurant, una Zapatería, dos Cocherías, dos Carnicerías, un Billar, dos Depósitos de Cerveza, una Posada, un Teléfono público. En Pan de Azúcar (central) catorce Tiendas o Baratillos (almacenes o “despachos”), una Carnicería, un teléfono público. Trabajo, comercio, entretención y lugares de convivencia, estadía y alimentación trataban de satisfacer las necesidades más inmediatas de la población, de los visitantes y viajeros.

Ese ser y quehacer tradicional, en la localidad de Pan de Azúcar ha configurado un sello de identidad al sector. Le ha permitido definir ese carácter particular y específico, de la otrora zona huasa y campesina por excelencia, su cosmovisión y experiencia de lo divino y humano, unidos al cultivo de la tierra, crianza de ganado, elaboración de productos lácteos, cárneos, harinas, medicina tradicional, labores mineras, talabartería y domadura de caballos y vacunos.

Esta laboriosidad del sector de Pan de azúcar, se realizaba en las haciendas, fundos y estancias y actividades mineras aludidas anteriormente. Mucho de esa identidad y capacidad productiva se ha perdido, quedando en segundo plano lo productivo, puesto que el factor inmobiliario ha invadido los terrenos de cultivo. En el presente, se espera una actitud reflexiva y fortalecedora de la identidad de esta localidad, tanto de la ciudadanía como de las autoridades, teniendo en cuenta la raíz profunda de la tradición del sector, que se nutre del lejano alimento de la herencia ancestral.

 

Cultivos Tradicionales.

Pan de Azúcar como localidad campesina ya desde comienzo del siglo XIX manifiesta una orientación y preocupación hacia la producción agrícola y ganadera. A principio del siglo pasado se fue definiendo y fortaleciendo un sello productor de una gran variedad de productos y derivados agrícolas que incluían cultivos y crianza de ganado, además de faenas mineras, sin embargo los productos más significativos fueron el trigo, la cebada, la alfalfa, el maíz, y posteriormente la papa. En los cultivos aludidos se incluyen también las hortalizas, puesto que éstas sólo eran productos de huertas orientados principalmente al consumo familiar y comercio local.

Abastecimiento de agua de regadío y consumo humano.

También para esta localidad, el agua de riego como la de consumo humano ha sido una preocupación permanente. Ante este problema, se reconoce la necesidad de buscar soluciones de conjunto a partir de  políticas de Estado, no sólo de Pan de Azúcar sino a nivel de La Serena y Coquimbo.

Manuel Concha cita un comentario de Ambrosio O´Higgins de Vallenar, respecto a las condiciones de abastecimiento de agua en la Serena y alrededores (año 1792)… “El departamento está regado por multitud de canales, siendo los principales el de Bellavista, de la Ciudad, Pampa, Puerto, Romero, Altovalsol, San Pedro Nolasco y otros, conteniendo cerca de 46 tomas y fecundizando 9.000 cuadras aproximadamente. El terreno es feraz, apropiado a siembras y alfalfas, con excepción de la meseta o llano de Bellavista, en que, por su carácter agrio y terteloso[19], no se producen bien”. (Crónica:185)

Complementando lo anterior, desde inicios de la República en Pan de Azúcar, La Cantera y otras localidades adyacentes, existía interés en generar un sistema de abastecimiento de agua para riego y consumo doméstico más representativo de las necesidades emergentes. Se iniciaron proyectos de obras hidráulicas que permitieran la irrigación de terrenos de secano y de cultivo para aumentar las posibilidades productivas de carácter agrícola y ganadero de estas localidades. Estos sistemas permitieron el abastecimiento de agua de regadío, desde el Río Elqui hacia diferentes sectores al norte y sur del  río, en el sistema general de riego de La Serena y Coquimbo.

Producto de estas inquietudes e iniciativas, se logró tramitar un Decreto Supremo que autorizaba en 1838 la construcción actualizada del Canal Bellavista (en rigor, El Canal de Bellavista es aludido el 3-abril de 1792 por Ambrosio OHiggins, según  Manuel Concha p 202) con la única condición de que surtiera también de agua potable a la localidad vecina de La Serena.

Recordemos además, que los jesuitas fueron importantes precursores en la construcción de obras de regadío, ya habían construido entre 1835 y 1840 en el valle del Aconcagua los canales Romeral, Purutún, Curimón, Quilpué y Panquehue. En la misma zona se construyeron también los canales Waddington (1843), Urmeneta (1860) y el Pucalán (1855) que riega la mitad del valle del Purutún. Además de los canales ya mencionados, se construyeron otros como el canal Buzeta en el valle del Choapa[20].

Como se aludió anteriormente la construcción del Canal de Bellavista fue y es un surtidor fundamental de agua para uso doméstico y de riego en Pan de Azúcar, Además el Canal de Coquimbo complementó las áreas de riego hasta la Herradura en el Puerto de Coquimbo. (Canal La Herradura). Estos respaldos oficiales afortunados, generaron con el tiempo otras necesidades y exigencias productivas y de servicios, por ejemplo,  disponer de centros de acopio de agua de riego con macro capacidad, que posteriormente se transformaron en obras hidráulicas de gran envergadura como los embalses o tranques.

Según estos antecedentes se comprenderá mejor la función de las obras de transporte y distribución del agua de riego en los diferentes sectores. En nuestro caso interesa el Sector 3.- Canal Bellavista: con 18 ramales y 4 sub-ramales. Posición de norte a Sur:

1.- Ramal Bellavista. 2. Ramal Ceres. 3. Ramal Santa Isabel. 4. Ramal El Pino. 5. Ramal San Joaquín. 6. Ramal Santa Rosa. 7. Ramal El Milagro. 8. Ramal San Ramón. 9. Ramal Santa Inés. 10. Ramal Corazón de María. 11. Ramal Santa Elena. 12. Ramal Santa Ana. I. Sub-Ramal San Rafael Norte. 13. Ramal El Carmen. I. Sub-Ramal Escorial. II. Sub-Ramal Venus. 14. Ramal San Antonio. 15. Ramal Santa Filomena. 16. Ramal Retiro. I. Sub-Ramal Norte. 17. Ramal Cerrillos. 18. Ramal Nueva Vida. Complementando la información anterior se incluyen los siguientes sectores:

Sector 4. Hinojal. Sector 5. Saturno. Sector 6. Algarrobito. Sector 7. Herradura. a. Ramal La Cantera. b. Ramal El Sauce. C. Ramal Miramar. Sector 8. Pampa. a. Ramal Alfalfares. b. Ramal Pampa Baja. c. Ramal Pampa Alta. Sector 9. Culcatan. (sic). Sector 10. Vertiente. Manantiales Dos. Sector 11. Tejar. Sector 12. Cruz Del Molino. Sector 13. Federico Arcos. 14. Sistema Vegas Sur. (Con abastecimiento propio) 15. Sistema Quebrada Peñuelas. a. Ramal Tranque. b. Ramal Polígono. c. Ramal Vegas Sur. Todas estas obras de ingeniería hicieron factible la adecuada producción agrícola de la localidad de Pan de Azúcar, además de otras localidades de La Serena y Coquimbo.

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[1] La trashumancia en general, para nuestro trabajo se reconoce como un paisaje cultural donde prima algún tipo de pastoreo en continuo movimiento, adaptándose en el espacio territorial a zonas de productividad cambiante. Se diferencia del nomadismo en tener asentamientos estacionales fijos y un núcleo principal fijo del que proviene la población que la práctica.​

[2] Ver Anexo de Minas de Pan de Azúcar y Andacollo. GUÍA UNIVERSO, entre los años 1925-1926, Coquimbo páginas 473-546. Edición: Sociedad Imprenta y Litografía Universo (Santiago- Valparaíso)

[3] María de Morales Bravo y Riveros Fernández de Castilla. Marquesa de Piedra Blanca de Huana (1663- 1722). Hija de Juan Bravo de Morales y María Riberos Castilla. Esposa de Pedro Cortés Monroy y Zavala Marqués de Piedra Blanca de Huana. Hermana de Diego y Juan Morales Riberos (21 años mayores).

[4] Vega Jofré, Alejandra,1987. Constitución de la gran propiedad agraria en el partido de Coquimbo: un estudio socioeconomico a través de la familia Cortes- Monroy : 1557- 1817 / Ximena Alejandra Vega Jofre.

[5] En: Real Audiencia 1396-93. Testamento del 12 de agosto de 1656. En: “Vinculaciones familiares de extranjeros iberoamericanos con diocesanos del antiguo obispado de La Serena”. Juan Edo. Barrios Barth. Revista de Estudios Históricos 23 (1978) 161-189.

[6] La posesión es un hecho jurídico que produce consecuencia jurídica y consiste en que una persona tenga en su poder una cosa corporal como señor y dueño. En las comunidades primitivas, posesión y propiedad se confundían, hasta que el derecho romano comenzó a regular la propiedad de forma separada marcando sus diferencias. Según esta doctrina, la posesión era un estado protegible. Es una situación de hecho, mas no de derecho como la propiedad, derecho real por excelencia y consecuencia de la posesión a través de la prescripción. La posesión requiere o necesita dos elementos para configurarse y ellos son el corpus, que es la cosa en si y el animus rem sibi habendi que es la intención de tener la cosa como propia, de comportarse respecto a ella como lo haría su dueño. Es decir, la posesión requiere la intención y la conducta de un propietario. Así se distingue de la mera tenencia, en la cual el tenedor reconoce en otra persona la propiedad de la cosa en su poder. La posesión se presume siempre de buena fe.

[7] Si bien Zamudio (2001), sostiene apoyado en el Decreto Ley N° 803 del 22-12-1925 (Diario Oficial del 11 de enero de 1926) que la Provincia de Coquimbo fue subdividida en departamentos, lo cual es certificado por el Diario Oficial. (La Serena, Coquimbo, Elqui, Ovalle, Combarbalá, Illapel) y el Departamento de Coquimbo, en la comuna homónima, tiene las Subdelegaciones 1°,Norte del Puerto; 2° Centro del Puerto; 3° Sur del Puerto; 4° Guayacán. Especifica la creación de la Comuna de Pan de Azúcar con la Subdelegación territorial 5° Pan de Azúcar. En esta decisión administrativa se incluye la Comuna Andacollo con las Subdelegaciones 6° Tambillos y 7° Andacollo. No obstante, se debe anotar lo siguiente[7]. El Decreto N° 4996. Con fecha 31 de diciembre de 1920 había creado la Comuna de Pan de Azúcar. Diario Oficial, 10 de enero de 1921, p. 1. Ésta fue suprimida 7 años después, mediante el Decreto con Fuerza de Ley N.º 8.583 del 30 de diciembre de 1927, anexando su territorio a la comuna de Coquimbo. La supresión se hizo efectiva a contar del 01 de febrero de 1928.

[8] Entre 1890 y 1909. Fuente: Diario el Día – http://www.diarioeldia.cl/region/archivos-que-hablan-huella-historica-iglesia-serena. Fontecilla Sánchez, Florencio (1854-1909). Religioso chileno … Fue capellán en la Guerra del Pacífico, y más tarde Obispo de La Serena.

[9] Según Piwonka. G. (1999). Bernardo OHiggins decretaba “Santiago noviembre 18 de 1819 Conformándome con lo acordado por el Excmo Senado, con fecha 3 del corriente, vengo en declarar por regla general, que el regador de canal o río. se compondrá de una sesma (sexta parte de una vara como lado de un cuadrado) de alto i cuarta de ancho con desnivel de 15 pulgadas” … En Chile (6” de alto por 9 de ancho = 54 pulgadas cuadradas de aforo), sin embargo, no dice nada respecto de la longitud del desnivel. (La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de U. de Chile, todavía no soluciona el problema con una única respuesta). (pulgada española = 23,22 milímetros).

En noviembre de 1908. La ley 2139 sobre Asociaciones de Canalistas. reglamentó la distribución de aguas en cauces artificiales. Lo cual en 1958 dejó de utilizarse el método del regador, reemplazándolo por el concepto de alícuotas. Según cada asociación de canalistas. Pág72-80. El sistema limeño era de un cuadrado de 6” x 6” = 36 pulgadas cuadradas (españolas) es poco probable su uso en Chile.

[10] Casado en la Parroquia del Sagrario de La Serena 1865 con Dolores Corominas Clusellas. Sus hijos: Carlos Ripamonti Corominas-Dolores Ripamonti Corominas- Higinio Ripamonti Corominas, éste  casado con María Mercedes Marambio Toro. Francisco Ripamonti Corominas. Julio Ripamonti Corominas, Enrique Ripamonti Corominas – casado con Rosa Huici Lataste: Hijos Enrique Ripamonti Huici y Jorge Ripamonti Huici

[11] Rosa Zorrilla Cifuentes, Hija de Vicente Zorrilla Sainz y de Manuela Cifuentes Zorrilla. Nace el 01-01-1840 en La Serena. Su cónyuge fue Carlos Vicuña Guerrero.

[12] qqm = Quintales métricos. 1 quintal métrico actual es igual a 100 kg (antes en España =46 kgs; el quintal británico = 50.8 kgs, se redondeó en 50 kg).

[13] Viaje a los Distritos Mineros de Cuyo y del Norte Chileno1795-. 1796. Relación Histórica y de Geografía Física de Conrado y Christián Heuland.

[14] Descripción de Reino de Chile  Thaddeus Peregrinus Haenke (1761-1817) Editorial Nascimento 1942  Santiago. Antonio pineda fue un marino y botánico guatemalteco de padres españoles (17-Enero-1751- 23-junio- 1792).

[15] Fue designado, junto con Luis Née y Tadeo Haenke, para participar como encargado de las ciencias naturales en la Expedición Malaspina alrededor del mundo. 1789 a 1794

[16] Arquitecto Pontificia Universidad Católica Santiago.

[17] Tamoios o tamoyos se conocen a los indígenas que habitaban las costas de los actuales estados brasileños de San Pablo y Río de Janeiro, y formaron una Confederación de tribus -especialmente tupinambás – para enfrentar a los portugueses en el siglo XVI.

[18] El amaranto (Amaranthus), tal como la quinoa, es considerado un pseudocereal, pues posee características similares a los cereales pero con algunas cualidades que destacan tales como su contenido proteico, que es más semejante al de las legumbres.

[19] “Capa dura del suelo que cuando es muy superficial entorpece el desarrollo radicular de la vegetación.” Se le clasifica los horizontes del suelo como PETRODURICO. Es un horizonte, conocido como duripan, de colores rojizos cementado por sílice. Los trozos de este horizonte (muy firmes a extremadamente firmes) no se deshacen al incluirlos en agua.

[20] Sandoval  Jeria, Julio (2003) El Riego en Chile SANTIAGO DE CHILE: Edición del Gobierno de Chile Ministerio de Obras Públicas. Dirección de obras Hidráulicas. p.41-52.