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Historia

Pan de Azúcar ha sido un enorme espacio articulador entre importantes asentamientos humanos y productivos desde la Colonia. Usando el Camino Real (hoy Ruta D43), fue paso obligado para los viajeros que iban hacia Andacollo desde la Villa de La Serena; también hacia Ovalle y sus enormes zonas agrícolas y mineras; hacia Tambillos, cuando este mineral comenzó su periodo de auge en la segunda mitad del siglo XIX y hacia el yacimiento minero de Apatitas, cuando surgió el boom de la extracción de este mineral fosfatado en la década de 1940. Si bien mencionada en cartografías y bitácoras de científicos ya desde el siglo XVIII, su nombre aparece casi siempre asociado al cerro que le da su nombre, un auténtico hito geográfico para marinos y viajeros del pasado. En los antiguos documentos era mencionada como “Llanos de Pan de Azúcar”, “Serranías de Pan de Azúcar” o simplemente como “Pan de Azúcar”.

En esta zona se ha ido forjando en los últimos 150 años el ethos campesino de la comuna de Coquimbo, la zona rural por excelencia de esta ciudad y cuya marcada vocación agrícola hacendal nació con la extensión del canal Canal Bellavista desde La Serena, carácter que fue transformado con la Reforma Agraria y la consiguiente división de la tierra hacia 1970. Algo de este proceso aún se refleja en los nombres de algunos sectores, tales como Esfuerzo Campesino o Triunfo Campesino. Lo que el Valle del Elqui es para La Serena, Pan de Azúcar lo es para Coquimbo, es decir, su primera extensión hacia el interior del territorio.

Contar la historia de Pan de Azúcar es ir tejiendo un relato lleno de elementos que a simple vista parecen inconexos, pero que analizados en su contexto, nos muestran cómo han forjando una singular comunidad en la Región de Coquimbo, con una identidad campesina que destaca por sus tradiciones y su historia, memorias que este proyecto busca mostrar y poner en valor. Sean bienvenidos a las Memorias Campesinas de Pan de Azúcar.

El agua que da vida a Pan de Azúcar

Antes de la extensión del canal de Bellavista, Pan de Azúcar no era más que una extensa llanura reconocida por poseer una pequeña montaña que se convirtió en un importante hito geográfico y cartográfico, mencionado hasta en mapas del siglo XVIII. Era el sector de tránsito entre la Villa de La Serena con Andacollo y el interior del Limarí.

El sector cobró vida con la construcción de una extensión del Canal Bellavista, una de las obras hidráulicas más grandes de la región y comenzada en “… Coquimbo, por Decreto Supremo fue autorizada en 1838 la construcción del canal Bellavista con la única condición de que surtiera también de agua potable a la localidad vecina de La Serena”. (Sandoval Jeria, 2003, 17). Las tierras de Pan de Azúcar hasta Cerrillos-Nueva Vida son regadas principalmente por este importante canal.

Las dintintas divisiones administrativas de Pan de Azúcar

Si bienno existen datos de los límites precisos de Pan de Azúcar durante la Colonia, sí aparecen referencias sobre sus propietarios, quienes dedicaban estas tierras al ganado menor en enormes estancias en los lugares donde afloraba el agua en manantiales y aguadas, aprovechando además el trazado del Camino Real existente. Cerrillos de Pan de Azúcar, Lagunillas y Talca, estaban en manos de la Marquesa de Piedra Blanca. “Esta acaudalada dama testa a favor de los jesuítas las tierras de Tambillos y Maitencillo, los mismos jesuítas de La Serena poseían en 1755 la estancia de Quiles, al suroeste de Punitaqui, y más avanzado el siglo, lugares entre Tongoy y Choapa, nómbrese El Tangue, Camarones, Peñablanca y Canela, albergaban a españoles, indígenas y mulatos”. (Cortés, p. 52. Balbontín, P. 1778; Castillo, G. 1987 b).

Geográficamente, corresponde a una extensa llanura de unos 33 kilómetros al sur de Coquimbo, que forma parte de un valle delimitado por distintos cordones montañosos de baja altura cortados por profundas quebradas (Martínez, El Peñón, La Cortadera, Lagunillas, etc), extendiéndose desde los sectores de Cantera Alta, San Ramón y Huachalalume por el norte hasta el sector de Las Cardas por el sur.

Al crearse la Municipalidad de Andacollo en 1891, se incluyeron dentro de sus límites a Pan de Azúcar y Tambillos (Zamudio, 2001). Posteriomente y hasta 1919, Pan de Azúcar era oficialmente la 5ta Subdelegación del Departamento de Coquimbo, siendo sus límites la Quebrada de Huachalalume o Peñuelas por el norte, el “cordón de cerros” que sigue hasta la punta de Martínez (quebrada), la Cantera, el “cordón de cerros” de Cruz de Cañas hasta la quebrada misma de Martínez. La subdelegación se dividía en 3 distritos: Huachalalume, Santa Ana y Cerrillos.

En 1897 y aún perteneciente a la Comuna de Andacollo, Pan de Azúcar ya se presentaba como una zona agrícola consolidada con extensos fundos. De acuerdo a un listado de roles, el listado de fundos ahora ordenado según su avalúo fiscal era el siguiente (Espinosa, 1897):

Fundos en la 5ta Subdelegación de Pan de Azúcar en 1897, ordenados de mayor a menor

Nombres Avalúo Propietarios
Retiro (5ta subd) 200.220 Hijinio Ripamonti
El Cármen (5ta subd) 156.842 Test. Juan Illanes
Santa Elena (5ta subd) 150.000 Benjamín Amenábar
Cerrillos (5ta subd) 127.400 Rosa Zorrilla v. de V.
Santa Ana (5ta subd) 110.100 Juan Muñoz
Pan de Azúcar (5ta subd) 106.000 Inés Sché v. de Gorgrove (sic)
Corazón de Jesús (5ta subd) 100.750 Rosario Castro
San Antonio (5ta subd) 84.000 Antonio Mery
Las Cardas (6ta subd) 79.200 Hijinio Ripamonti
San Ramón (5ta subd) 38.200 Ramón Espinosa
Santa Filomena (5ta subd) 36.120 Isabel Varela

Aparecen como los importantes los fundos de El Retiro, El Cármen y Santa Elena, asociados a apellidos que se irán repitiendo en la historia de Pan de Azúcar. Esto se refelja también en que eran los únicos propietarios de líneas telefónicas (cuyo operador era el Sr. Antonio Castrico), de acuerdo a un listado de 1896:

El desarrollo del sector se vio potenciado aún más con los recorridos del ferrocarril hacia Ovalle, que ponía varias estaciones en Pan de Azúcar.

Estaciones al interior de Pan de Azúcar y precios de los pasajes en ferrocarril en 1893, según la Guía Jeneral Ilustrada de la Provincia de Coquimbo.

Según el Censo de Población de 1920, Pan de Azúcar pertenecía a la Comuna de Andacollo, comprendiendo los distritos de Guachalalume (sic), Santa Ana y Cerrillos, con una población de 1.684 habitantes, concentrada mayoritariamente en el distrito de Santa Ana (Censo 1920:19), pero, y siguiendo la tónica de la época, con una tasa de alfabetismo bajísima que solo llegaba al 24% entre los niños de entre 6 a 14 años (Censo 1920:377).

En 1919, el Subdelegado de Pan de Azúcar era Don Benjamín Amenábar, el juez encargado era Alfredo Solar Vicuña. Poseía la Escuela de Hombres Núm 14 (en la subdelegación Pan de Azúcar) y cuya directora era María Román, la Escuela Mixta Núm 15 (en Tambillos) y cuya directora era Emma Arriagada de Rodríguez, la Escuela Mixta Núm 16 (en El Peñón) cuya directora era Matilde Zárate y la Escuela Mixta Núm 18 (en Cerrillos) cuya directora era Olivia Plake (León Gallo, 1919).

Por el decreto núm. 4.996 del 31 de diciembre de 1920, se creó la Comuna de Pan de Azúcar. Su territorio correspondía a los mismo que la 5ta Subdelegación. Sin embargo, fue suprimida mediante el Decreto con Fuerza de Ley núm. 8.583 del 30 de diciembre de 1927, anexando su territorio y el de Tambillos más Andacollo a la comuna de Coquimbo. La supresión se hizo efectiva a contar del 1 de febrero de 1928 (Zamudio, 2001).

Gabriela Mistral y Pan de Azúcar

Gabriela Mistral llegaría a Cerrillos en 1909, como preceptora a cargo de la Escuela Mixta Nº117, situada al interior de una hacienda. Todo esto después que su anterior destinación, la escuela de La Cantera, fuera cerrada por escasez de estudiantes. “Entonces me fui a Cerrillos en el Departamento de Ovalle. Mis biografías no han anotado nunca este nombre. Allí sí tuve soledad y soledades”, rememoró la poeta. Durante su permanencia en el lugar, entre clases y clases, escribía artículos para periódicos como El Coquimbo, La Tribuna, La Reforma, La Voz de Elqui y La Constitución, y la revista La Idea de La Serena. Además, preparaba la rendición de un examen de competencia que le permitiera asumir el cargo de preceptora en propiedad y ya no en forma interina, como había sido hasta ese momento, debido a su falta estudios formales. Examen que rendiría exitosamente en marzo de 1910, (…), tras lo cual el ejercicio docente la condujo por establecimientos educacionales a lo largo y ancho de Chile, desde Antofagasta hasta Punta Arenas. Cerrillos de Pan de Azúcar sería, por lo tanto, la última escuela de la región en donde trabajó Gabriela.

(Fuente: adaptado de https://www.caminoagabrielamistral.cl/ruta-cultural/coquimbo/sitios-de-interes).

Pan de Azúcar y Andacollo: Una muestra de fervor religioso en El Peñón. 1919.

La máquina soltaba sus frenos y lentamente nos deslizábamos fuera de La Serena. Tres largas horas de viaje y el tren se detenía en El Peñón. La más curiosa exposición de carricoches, berlinas y viejas victorias tiradas por briosos caballos y postillones de vistosa manta, aguardaba a los viajeros. El pueblecillo aquel, guardaba un aspecto anticuado, se diría que sus moradores pertenecen a otras épocas y que viviendo apartados del mundo conservan la fe y el fervor de otras edades. Nuestros compañeros de viaje nos condujeron a una pintoresca Posada en la cual 2 hermosas niñas nos sirvieron con esmero, pidiendo en cambio que llevásemos a la Virgen unos maravillosos claveles rojos que ellas cultivaban con ese objeto y que siempre florecían para el día de Navidad. Con acento emocionado agregaron que a nuestro regreso les dejásemos besar nuestros vestidos que acaso guardarían aún el polvo de esa bendita tierra”.

(Fuente: Guía Comercial de Pedro León Gallo, 1919.p. 277).

La Hacienda de Isabel Varela en Cerrillos y la Virgen de Andacollo. 1884.

También la protección frente al peligro se encuentra presente en las peticiones a la Virgen. Un caso curioso lo reere esta crónica. En el año 1884 volvían de Andacollo los esposos Calixto Peralta y doña Carmen Álvarez, ya era la noche muy entrada y al hallarse frente a la hacienda de doña Isabel Varela en Cerrillos, les salieron cuatro ladrones con ademanes de asaltarlos para robarles. Don Calixto pidió protección inmediatamente a la Virgen de Andacollo, prometiéndole si lo libraba de aquellos malvados ir de rodillas desde el alojamiento donde estuviera hasta la iglesia en la próxima esta de diciembre. Los ladrones, sin más, arrancaron pronunciando solo palabras soeces. Al año siguiente, cumplió el caballero la promesa”.

(Fuente: Nuestra Señora de Andacollo, no. 83, año VIII (1935), 211–212, citada en Contreras Mühlenbrock y González Hernández, 2014:111).

Referencias

Zamudio Vargas, Orlando: Chile: historia de la división político-administrativa, 1810-2000, 2001. Historia de la división político-administrativa 1810-2000. Santiago, Chile: Instituto Nacional de Estadísticas.
Sandoval Jeria, 2003
dinamicas-de-los-sistemas-agrarios-en-chile-arido-la-region-de-coquimbo